Casa A
Arquitectura · Construcción sustentable · Pichilemu, Región de O’Higgins





Ficha Técnica:
Arquitectura y Diseño: AlmaTerra | Ubicación: Pichilemu, Región de O’Higgins, Chile | Categoría: Vivienda unifamiliar | Superficie: 200 m² | Año: 2026 | Estado: En Desarrollo
Concepto del proyecto
“Hay arquitecturas que se definen por lo que construyen. Otras, por el espacio que deciden dejar libre.”
Casa A nace de un gesto arquitectónico simple y preciso: una vivienda cuya forma, inspirada en la letra “A”, se abre para dar lugar a un espacio de contemplación. Más que responder a una búsqueda formal, esta apertura da origen al verdadero corazón del proyecto: un vacío cuidadosamente diseñado que organiza la vida de la vivienda y fortalece el vínculo entre las personas y la naturaleza.
Los dos volúmenes que conforman la casa albergan distintas maneras de habitar. Uno reúne los espacios sociales, abiertos, luminosos y destinados al encuentro familiar; el otro contiene las áreas privadas, concebidas como lugares de calma, descanso e intimidad. Entre ambos emerge un espacio intermedio que invita a disminuir el ritmo cotidiano y redescubrir el valor de la pausa.
Este vacío no es un patio convencional ni un simple espacio de transición. Es un refugio para la contemplación, la meditación y el encuentro. Un lugar donde la arquitectura se retira para permitir que la luz, el viento, la vegetación y el paisaje se conviertan en los verdaderos protagonistas. Leer un libro, compartir una conversación o simplemente observar el movimiento de las sombras forman parte de una experiencia cotidiana donde el bienestar nace de la relación con el entorno.
La arquitectura se abre deliberadamente hacia este espacio, haciendo desaparecer los límites tradicionales entre interior y exterior. El paisaje deja de contemplarse desde la distancia para convertirse en parte activa de la vivienda, acompañando cada recorrido y cada momento del día.
La materialidad refuerza esta búsqueda de serenidad. La madera aporta calidez y ligereza, mientras que la tierra apisonada entrega textura, inercia térmica y una profunda conexión con el territorio. Juntas construyen una atmósfera acogedora, saludable y atemporal que favorece el confort físico y emocional.
Casa A entiende que la sostenibilidad no consiste únicamente en reducir el impacto ambiental, sino en diseñar una vivienda capaz de relacionarse de manera más consciente con el lugar que habita. Desde sus primeras decisiones proyectuales incorpora principios de arquitectura bioclimática que aprovechan la orientación solar, la ventilación cruzada, la iluminación natural y la inercia térmica de los materiales para disminuir significativamente la demanda energética.
Este enfoque se complementa con estrategias destinadas a reducir la huella ecológica de la vivienda mediante el uso eficiente del agua y la energía, incorporando sistemas de reutilización de aguas grises, captación de aguas lluvias, equipos de bajo consumo y la posibilidad de integrar energías renovables. Cada decisión busca construir una vivienda resiliente, preparada para el futuro y respetuosa con el territorio que la acoge.
Casa A propone una arquitectura donde el verdadero protagonista no es el volumen construido, sino el espacio que surge entre ambos. Un vacío que une, da sentido y recuerda que, muchas veces, el mayor valor de la arquitectura está en aquello que decide no construir.

Relación con el entorno
Emplazada en el paisaje rural de Pichilemu, la vivienda se adapta cuidadosamente a la topografía y a las condiciones climáticas del lugar. Su implantación responde a la orientación solar, las visuales predominantes y la protección frente a los vientos, permitiendo que la arquitectura dialogue naturalmente con su entorno.
La apertura de la casa genera un espacio exterior protegido que funciona como una extensión del paisaje. Este vacío central actúa como un pequeño refugio climático donde la vegetación, la luz y la ventilación natural construyen un ambiente de calma y contemplación durante todo el año.
Más que observar el paisaje, la vivienda invita a vivirlo. Desde el espacio intermedio de calma, las vistas se descubren de manera pausada, convirtiendo cada recorrido en una experiencia de conexión con la naturaleza.
El proyecto incorpora principios de arquitectura bioclimática para optimizar el comportamiento ambiental de la vivienda. La orientación, el control solar, la ventilación cruzada, la masa térmica de los muros de tierra y el uso de materiales naturales permiten alcanzar elevados niveles de confort reduciendo la necesidad de climatización artificial.
La incorporación de estrategias para el uso responsable del agua, la eficiencia energética y la reducción de la huella ambiental complementan una visión de arquitectura regenerativa, donde la vivienda no solo busca minimizar su impacto, sino establecer una relación más equilibrada y consciente con el territorio.
Casa A demuestra que la arquitectura puede ir más allá de construir espacios. Puede crear bienestar, fortalecer el vínculo con la naturaleza y reducir la huella que dejamos sobre el territorio. Entre sus dos alas emerge un vacío para la contemplación; detrás de cada decisión de diseño existe una búsqueda constante por habitar con mayor conciencia, equilibrio y respeto por el lugar que nos acoge